
Cine en 3D
Lejos de las primeras reproducciones, cuando se tenía que usar gafas especiales con las que se veía imágenes borrosas y poco definidas, el 3D -tercera dimensión- regresa a los cines, y parece que con mejorada tecnología.
Jeffrey Katzenberg, responsable de los estudios DreamWorks, es uno de los impulsores de este intento desesperado por atraer audiencia. "Es la promesa del futuro. El cine digital transformó el campo de los efectos especiales y ahora le toca transformar la experiencia cinematográfica aumentando la dimensión del cine e introduciendo al espectador en una experiencia envolvente", comentó al diario El Día.
Según Katzenberg, lo que se quiere es volver a hacer del cine algo "especial", aunque, se puede sospechar que lo que se busca es mayor concurrencia y, por lo tanto, un aumento en las ganancias. Las estadísticas lo demuestran: un análisis de mercado en 2008 arrojó que los films en 3D atraen dos veces más de público que las convencionales. Además, otro estudio en Estados Unidos afirma que la media de concurrencia al cine fue menor a las 12 horas por año, mientras que a la televisión se le dedicó 639 y a internet 189. Es decir, la industria cinematográfica necesita ganar audiencia y parece que la tercera dimensión lo puede hacer.
Indudablemente, esto marca un avance en la tecnología que cambiará totalmente la forma de ver películas debido a la mejora en la calidad de las imágenes y a la sensación de realidad que provocará en el público.
Sin embargo, habrá algunos ajustes que hacer. Se notará una gran diferencia entre los films proyectados en las salas y los que los espectadores verán en sus casas, ya que éstos últimos deberán ser en viejo formato. Esto beneficiará aún más a la industria, ya que el público sabrá que sólo concurriendo al cine podrá ver la tridimensionalidad.
Esta no es la única ventaja que se sacará con respecto a las películas que se verán en las casas. Se puede observar que se pondrá un fin o, por lo menos, se reducirá la piratería, debido a que será imposible grabar en DVD un film en 3D.
Sin embargo, no todas son ventajas. La implementación del 3D hará acrecentar los costos tanto en la fabricación de las películas como en la adecuación de las salas y esto se verá reflejado en el precio de las entradas, que aumentará -se estima- a razón de 4 euros. Es decir, además del ya abultado gasto que supone ir al cine -traslado, entrada, consumiciones- la tridimensionalidad se suma al monto final.
Ahora bien, sabemos que la idea de ver una película en tercera dimensión llama la atención, es atractiva. Nos imaginamos que será una experiencia totalmente nueva, nos imaginamos que veremos a los actores como estuvieran ahí, como si las escenas pasaran en ese mismo lugar. Si nos ponemos a analizarlo y a buscar parecidos, esta idea se une con otra forma de arte: el teatro. ¿Encontraremos alguna diferencia entre el cine 3D y el teatro? Obviamente no es igual. El cine -en cualquier formato- tiene más amplitud con respecto a las escenas que se pueden grabar, ya que con los efectos especiales se puede realizar un sinfín de escenas, lo que en el teatro no se puede hacer.
Mientras tanto, las expectativas se incrementarán, ¿éstas serán satisfechas? ¿el cine 3D revolucionará la industria? Son preguntas que tendremos que esperar para que sean contestadas.
Otros artículos de esta serie:
Quitás también te interese:

Un Comentario
¿es que el cine no es un negocio? Pues si se ve mermado, y más cuando en el mundo existe tanta piratería, es lógico que tengan que ingeniar nuevas ideas para que el negocio persista. Algún día llegarán a nuestras casas los reproductores de 3D.
A mí me parece una buena idea el cine 3D porque yo ya sólo voy al cine a ver películas especiales, ya que lo veo muy caro y prefiero comprarme la película porque en mi casa por el momento se ven muy bien y la puedo ver las veces que quiera con buena calidad por el mismo precio.
Por lo menos así hay más alicientes tanto para los artistas del cine y como para los consumidores que quieren algo novedoso.